Píriz dijo a FM GENTE que a la medianoche exactamente los organizadores cancelaron los espectáculos musicales en el escenario levantado a tal fin. A partir de allí comenzó el desmontaje de los puestos de bebidas y comidas que se habían ubicado en la vía pública.
Cabe consignar que por la avenida Gorlero se ubicaron varias baterías de baños. No obstante hubo quejas de algunos vecinos porque personas alcoholizadas orinaron y dejaron vasos con restos de cerveza en los portales de sus edificios y casas en dirección a la playa brava.
La policía, al cierre de esta información en la madrugada, no había dado cuenta de desordenes. No obstante, se observó un despliegue de efectivos motorizados y de infantería en las inmediaciones.
Antía y Píriz coincidieron que la fiesta fue un "éxito" debido que todo fue "normal" y no hubo "líos".
En la oportunidad se vendieron 3 mil jarras y se estima que circularon unas 5 mil personas por el lugar.