La situación de Pili golpea directamente a los remitentes que se ubican al norte del Río Negro, según explicó Pereira, aunque entre los que remiten a Conaprole deben vender un animal para llegar “a fin de mes”
El tambero de Maldonado sostuvo que esta posibilidad se advierte desde hace cuatro años y que Uruguay parece encaminarse en el sector, hacia lo que pasa en Venezuela.