También interrogan sobre si se tiene en cuenta que comenzar a cerrar el cauce de un lado y otro del puente así, como la construcción de un apuntalamiento para la parte media producirá un aumento rápido del nivel del arroyo en eventos puntuales así como la aceleración de la corriente.
En el peor escenario, si el puente colapsa de forma no controlada, se preguntan sobre su hay idea cómo extraer todo el material volcado al cauce.
También se plantean si hay estudios de carga y frecuencia para el puente que hoy está soportando todo el tránsito, y si se ha consultado a los pobladores del lugar.
Este martes pasado comenzaron las obras de apuntalamiento del puente de La Barra. Se trabaja con camiones para armar cuatro ataguías —o diques— necesarios para colocar las columnas.
""La situación es bastante más grave de lo que pensábamos", apuntó esta semana el director general de obras, Darío Camacho, y dijo que se está evaluando quién proveerá los 200 camiones necesarios de piedra para la primera etapa de trabajo.
Por su parte este jueves, el ex ministro de Transporte, Ing. Lucio Cáceres, consultor del intendente Antía, reconoció “menos expectativas” de salvar el puente de La Barra y que es un “milagro” que no haya caído, donde el miércoles se hundió 15 centímetros.