Esta resolución tuvo repercusiones en determinados ámbitos del balneario, donde no se mostraron conformes: “Han circulado algunas versiones y he recibido llamados de distintas personas diciendo que los comerciantes de Piriápolis no están de acuerdo en que se abra el refugio”, expresó la jerarca.
Se mostró sorprendida por las repercusiones ya que aseguró a la emisora que “se nos citó en varias oportunidades, tuvimos reuniones con los concejales y con el alcalde, para solicitarnos la apertura de un refugio en Piriápolis porque se constataba que había gente en situación de calle”.
Agregó que está siempre abierta al diálogo y al intercambio de ideas - por eso ella misma se contactó con Aprotur para reunirse - pero que se necesitan soluciones. “El Mides tiene la obligación de dar una solución para la gente en calle en meses de invierno y frío”, sentenció.
El relevamiento constató unas 10 personas aproximadamente en esta situación en Piriápolis.