Se trata de A.I.G.R. de 25 años, que fue condenado por un delito de uso de un documento o de un certificado falso público o privado en concurso formal con un delito de receptación a la pena de seis meses a cumplirse bajo libertad vigilada.
La pena determina que en los dos primeros meses tendrá que observar arresto domiciliario nocturno.