“Esto es particularmente propio de esta especie que se viene recuperando de aquella extinción masiva, de esa caza indiscriminada, que durante dos siglos fue objeto la ballena franca austral. Y todavía no está recuperada del todo. Por eso la importancia que tiene este tipo de lanzamiento, para recordar que todavía está amenazada. Y que hay que cuidar su ciclo reproductivo”, subrayó.
Agregó que “cada año se estima que tenemos una 100 ballenas en Uruguay. Pero la idea es que vuelva a ser como antes… Alguien dijo una vez, en forma un poco exagerada, que se podía ir caminando hasta la isla sobre sus lomos. Pero sin duda que era una santuario esto, como se declaró por ley”.
Manifestó que su llegada a la zona “tiene que ver con el ciclo reproductivo” de esos animales. “Solamente ahora pueden fecundarse o dar a luz. Al terminar la primavera, van a sus sitios de alimentación”, añadió
De esta forma, se dio inicio formal a la temporada de ballenas en Uruguay, donde nuevamente se hace hincapié sobre el rol del ser humano en la protección de la especie y en la biodiversidad marina. Se trata de una iniciativa de la Organización Conservación de Cetáceos (OCC) con el apoyo del Municipio de Punta del Este que tiene como fin de promover el turismo responsable de avistaje.