El domingo, cuando la policía arribó al comercio, la encontró intentando agredir a un cliente -ya lo había hecho con otros- y fueron informados que había roto una heladera, una maceta con plantas y otros daños.
Fue derivada a dependencias y luego al juzgado penal adonde, tras la sentencia, se ordenó que cumpla con una pena de dos meses y quince días de prisión.