Se aproximaron a aclarar lo que estaba pasando. La moto en cuestión era una Winner Fair. El hombre carecía de documentación del vehículo y, obviamente, también de la llave del encendido y tranca. Eran demasiados elementos como para no terminar en la comisaría.
Trasladado, fue identificado como F.P.R. (iniciales de nombre y apellidos), de 25 años de edad, carente de antecedentes penales.
Mientras F.P.R. era sometido a interrogatorios, llegó a la comisaría un vecino que venía a radicar una denuncia de robo. Le habían llevado su moto, una Winner Fair, que tenía estacionada en Arturo Santana casi Sarandí. Le dijeron que la moto estaba allí, un poco averiada, pero entera, y que habían detenido al hombre que intentaba llevársela.
Avisado el juzgado Penal de 2º turno, el juez a cargo dispuso en las últimas horas procesar a F.P.R. como autor de un delito de hurto en el grado de tentativa, especialmente agravado por haberse cometido sobre una cosa expuesta al público.
El magistrado dio prioridad a la condición de primario del acusado, por consiguiente le eximió de cumplir con la prisión preventiva y también con medidas cautelares, mientras el proceso se completa.