El personal policial de esa misma comisaría recibió, el pasado sábado 4 de abril, información de parte de dos vecinas que afirmaban que se estaba ofreciendo por Internet a la venta un teléfono celular LG idéntico al que desapareció y que ellas sospechaban que era el mismo.
La denuncia no tenía la gravedad que tuvo, si no fuera porque las denunciantes agregaron el detalle de que quién estaba tratando de vender el teléfono era una mujer que era empleada del comercio de dónde desapareció el LG.
Se puso en marcha un procedimiento de reconocimiento y captura de la responsable de la oferta de venta del celular.
Se detuvo a una mujer identificada como O.C.G. (iniciales de nombre y apellidos), de 29 años de edad, carente de antecedentes penales.
O.C.G. fue sometida a interrogatorios en la comisaría. Después de varios intentos de evasiva, terminó confesando que había sido ella quién se apropiado del celular en el trabajo, y que fue ella misma quién lo vendió luego por Internet.
El teléfono fue ubicado e incautado luego del procedimiento de detención de O.C.G. y, exhibido a su propietario, fue reconocido sin ninguna duda.
El caso cayó en Penal 2º turno. El juez a cargo dispuso en las últimas horas el procesamiento de O.C.G. como autora de un delito de hurto, pero no le quitó su libertad ambulatoria, sino que bajo caución juratoria le permitió intentar retomar su vida habitual.