Al llegar encontraron en la calle al sexagenario, que presuntamente estaba ebrio, amenazando a otra persona. Fue intervenido y derivado a dependencias policiales donde poco después fue radicada la denuncia.
Tras la intervención de fiscalía, se dispuso la audiencia en la que el magistrado penal dispuso el inicio de la formalización por un delito de amenazas agravado pero también se ordenó la suspensión condicional del proceso por tres meses.
Durante ese período, el sexagenario deberá residir en domicilio especifico -que no podrá modificar sin conocimiento del tribunal-, presentarse ante la autoridad policial de su jurisdicción una vez a la semana y tiene prohibida la comunicación y el contacto a través de cualquier medio con la denunciante.