Dijo que el objetivo de este proyecto era “preservar el ecosistema y poner el valor la biodiversidad, para promover el desarrollo de los productos de turismo natural”, entre otros.
El edil dijo que, a un año de este decreto, el proyecto que había sido iniciado por la administración frenteamplista está abandonado y ni quiera “se han tomado medidas de vigilancia del predio”.
También apuntó que la instalación de la perrera en el predio del parque “hacen incongruentes las bases mismas de un plan de conservación de especies naturales. Un entorno natural no condice, en ningún lugar del mundo, con el sonido de la jauría y además el bañado actúa como caja de resonancia de los ruidos exteriores”, subrayó.
También criticó la instalación en la zona de complejos densamente poblados y la proximidad de las piletas de oxidación, que, según dijo “genera un permanente olor a cámara séptica que, deriva, de acuerdo al viento, en las áreas vecinas y, entre otras, al futuro Centro de Convenciones”.
El edil dijo que “urge” una respuesta proactiva a esta problemática “porque los valores ambientales que nos entregó la naturaleza y que debemos preservar para nuestro nietos, siguen intactos, pero las amenazas naturales y antrópicas crecen día a día”.