Para enfrentar el exceso de calor y evitar un golpe de calor, que puede tener graves consecuencias, se recomienda adoptar las siguientes conductas:
- En lo posible evite actividad física fuera de su casa entre las 11:00 y las 18:00 horas, así como exposición a los rayos solares en la playa
- Beba líquidos siempre que sienta sed
- Consuma más líquidos de lo habitual aunque no tenga sed
- Ofrezca a los niños más líquidos de lo habitual y a los bebés lactancia a demanda
- Permanecer en el espacio más fresco de la casa
- Evitar comidas copiosas y calientes
- Prefiera comidas ligeras en base a verduras y frutas, optando por porciones chicas aunque coma más veces al día.
- No abusar de las bebidas alcohólicas
- Tome 2 o 3 duchas refrescantes por día o refrésquese con paños húmedos
- Use ropa holgada, ligera, de colores claros, sombrero, lentes de sol y protector solar
El exceso de calor puede provocar calambres, agotamiento, dolor de cabeza, náuseas o vómitos.
El MSP también recordó que una deshidratación provoca “decaimiento intenso, postración, piel seca, boca y/o lengua seca, ojos hundidos; en los niños pequeños llanto sin lágrimas y fontanela (mollera) hundida, sed intensa. Puede presentar presión arterial baja y pulso rápido”.
En casos extremos se puede llegar al golpe de calor. Es grave cuando la temperatura corporal se eleva a más de 40 grados, se siente la piel caliente y roja, hay inestabilidad al caminar o estar de pie, mareos, cambios de conducta o nivel de conciencia como delirio, somnolencia y confusión. Se puede llegar a presentar convulsiones y coma.
(fuente: MSP)
mr