El exsecretario general de la Junta Nacional de Drogas calificó los dichos del presidente como “ofensivos” para los servidores públicos y sostuvo que se transforman en “una coartada” que abandona las obligaciones del Estado.
Milton Romani, exsecretario general de la Junta Nacional de Drogas, criticó al presidente Yamandú Orsi por sus declaraciones en las que sostuvo que la Iglesia trabaja mejor que el Estado en el abordaje de las adicciones.
Romani señaló este jueves 21 a la Página Central de la Revista de FM GENTE que se permitió “discrepar” públicamente con su “compañero” y presidente.
El exsecretario calificó la comparación de Orsi como “ofensiva” para quienes trabajan en políticas públicas vinculadas al consumo de drogas. “Eso no es cierto y además es ofensivo para todos los servidores públicos que a lo largo y ancho ponen el pecho y ponen el esfuerzo en primera línea”, expresó.
Romani destacó que la política de drogas “ha tenido una continuidad que no han tenido otras políticas” en Uruguay y mencionó la regulación del mercado del cannabis como una decisión que convirtió al país en “un faro en el mundo”, no solo por la “soberanía y el coraje” de aprobarla, sino porque, según afirmó, “es una muestra de liderazgo en materia de políticas de drogas”.
“Si Yamandú cree que el Estado está en falta, la obligación de él como jefe de Estado es promover y ver. Tiene un organismo en la Presidencia que se llama Junta Nacional de Drogas. Por lo tanto, tiene que ir él y decirle, muchachos, esto está en déficit”, sostuvo.
Consideró que las declaraciones del presidente se transforman en “una coartada”. “Sos jefe del Estado, sos representante del Frente Amplio que nos rompimos el culo haciendo cosas desde el Estado. Entonces no podés venir a decir ‘ah, las religiones’. No, yo no lo acepto”, afirmó.
Romani aclaró que no subestima el aporte de las organizaciones religiosas y recordó que durante su gestión se convocó a varias iglesias. “El Estado tiene obligaciones, pero también tiene la obligación de coordinar con otras instancias comunitarias que ayudan en este tema”, explicó.
El exsecretario también mencionó que no tuvo contacto con el presidente tras la polémica. “No me llamó ni yo lo llamé a él”, indicó, y agregó que está “dolido y enojado”