Otro caso se dio el jueves 5 de setiembre, cuando una mujer fue a tomarse la presión y tuvo que irse porque no había quién la atendiera y volvió al otro día, teniendo que esperar 3 horas y 40 minutos para ver a un médico de guardia.
También una joven embarazada sufrió la falta de persona, según Sanabria. Ingresó a las 7:00 y recién a las 15:30 llegó una partera para auscultarla, de buena voluntad porque estaba en su día libre. “Aparentemente, y por movimientos y llamadas particulares y presión que se hizo, la derivan a Maldonado (cuando estaba definido llevarla a Rocha)” porque no había ginecólogo ni anestesista.
“HERENCIA” DE VÁZQUEZ
Sanabria consideró que esta situación es “parte de la herencia maldita de la reforma de la Salud del gobierno de Tabaré Vázquez” y de la mala administración de un presupuesto histórico para el sector.
También fustigó a los directores que ocupan “cargos de confianza del gobierno, que se quedan sentados en sus sillones y no salen a pelear en Montevideo por las cosas que los hospitales necesitan”.
“Es hora de reaccionar; esto no da para más. La gente está cansada, frustrada y angustiada”, concluyó.