No obstante, la víctima no reaccionó y el médico actuante certificó el fallecimiento.
De los testimonios recogidos se pudo establecer que el septuagenario pescaba a la encandilada al tiempo que su pareja estaba sentada en la playa. De repente la mujer lo perdió de vista y notó que la linterna que usaba estaba sumergida.
De inmediato dio aviso al hijo de la víctima que llegó rápidamente y fue quien lo sacó del agua y comenzó a reanimarlo.
La fiscal de turno, que trabajó en el lugar del hecho, dispuso el relevamiento por parte de policía científica, se dio intervención a médico forense y se tomaron las declaraciones del caso.
El cuerpo fue trasladado a la morgue para la autopsia y el informe que establecerá la causa de muerte, aunque se presume que la víctima pudo haber fallecido por causas naturales.
foto: archivo