La profesora Samanta Carlos dijo que los docentes ya han expresado su preocupación por el estado de deterioro del edificio “y requerimos a la dirección la posibilidad de replantear el tema de la reforma, prometida ya el año anterior por la propia directora de Secundaria, Celsa Puente”.
“Esa reforma no fue levada a cabo. Transcurrió todo el año lectivo 2015 y comenzaron las clases en 2016 en situaciones bastante decadentes del edificio. Tenemos peligro de derrumbe en varias zonas”, agregó.
Destacó que hay problemas en la parte exterior del edificio y en varios salones. “El salón multiuso no se puede utilizar porque está destruido. Los laboratorios y los salones del ala superior han sentido tremendamente el deterioro de la capa impermeabilizante. También la zona donde están los documentos de los estudiantes, en la Adscripción, está expuesta al continuo goteo. Eso está demostrando el deterioro de la estructura. Afecta a la secretaría, a la sala de profesores… El daño se ha hecho masivo en el edificio”.
La dirigente sindical afirmó, asimismo, que “la batería de baños es totalmente insuficiente”.
Dijo que los padres también han expresado su preocupación y señaló que, además, hay clases superpobladas.
En total, en la institución son 2.300 estudiantes, en los tres turnos.
Señaló que el deterioro se acentúa día a día y que se busca que no solo se den soluciones el problema de la impermeabilización, sino el de toda la estructura edilicia.