Este año en particular se viene observando un comportamiento especialmente agresivo en cuanto a la incidencia y gravedad de las infecciones respiratorias en la población pediátrica, tanto en bebés como en niños más grandes, y muchas veces previamente sanos.
Esto se ve reflejado en el aumento de las consultas pediátricas en todos los niveles de atención.
También han aumentado las hospitalizaciones en cuidados moderados y en CTI, con casos graves y fatales, y tanto en pacientes con factores de riesgo como en niños y adolescentes sanos, señala la Sociedad Uruguaya de Pediatría.