El empresario destacó que “esto empezó todo la semana pasada. Un dirigente, aunque dice que no lo es, empezó a complicarme la obra, a darle manija a la gente… Ahora me piden que no pare la obra, que nos los eche. Yo paro la obra y quedan afuera 30 familias. Yo tendría que estar trabajado, tranquilo, con 20 psoas, para que me dé el prepuesto Pero no he echado a ninguna…Al revés, en vez de mandar al seguro o echar, he tomado gente”, añadió.
“La mayoría quería volver a trabajar. Sólo 4 o 5 n querían Pero los obligaron todos a no entrar con amenazas” denunció.
“Pensé que se había terminado esto con la nueva Ley (de Urgente Consideración)”, dijo Zubiría.
También dijo que, a raíz de este problema, causaron daños en la recepción y lo golpearon. Explicó que presentó cuatro denuncias penales a raíz de lo ocurrido. La Policía concurrió tras el incidente, el viernes, y les reclamó que se retiraran del lugar. “Pero hoy vinieron de nuevo y hubo que llamar al 9 1 1”, destacó.
“Ahora estamos analizando una denuncia contra el sindicato por persecución”, adelanto.
“Apuesto a seguir haciendo edificios. Estoy proyectando otra torre al lado de esta, pero me sacaron las ganas”, añadió.