El objetivo de esta apuesta, explicó Liberoff, es que se tome en el extranjero al Uruguay como "una plataforma" regional para la celebración de encuentros profesionales y comerciales.
Este turismo de convenciones y congresos es interesante porque atrae a viajeros internacionales durante todo el año, frente al vacacional, que tiende a concentrarlos en los meses de verano, explicó el subsecretario de Turismo. Así se "desestacionalizan" en cierta medida los efectos de esta industria, agregó.
Liberoff indicó asimismo que el Centro de convenciones de Punta del Este se inaugurará con la celebración de la segunda gala de entrega de los premios Platino del cine iberoamericano, que está prevista para el 23 y 24 de junio.
Además, Uruguay está promoviendo en la ITB su "turismo en espacio rural" y su turismo en la naturaleza, especialmente para los mercados del centro de Europa y los países escandinavos, donde los viajeros demandan más este tipo de experiencias frente a los planes de sol y playa en exclusiva.
El tercer elemento incluido en la promoción turística del Uruguay en la cita empresarial alemana es el frigorífico Anglo, "la mayor fábrica de alimento del mundo durante los años 30 y 40" del siglo pasado, como explicó Liberoff, y que recientemente ha sido declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
La ITB, que se prolonga hasta el domingo, está centrada este año en temas transversales como la seguridad, debido al aumento del terrorismo internacional; los desafíos y oportunidades que supone la revolución tecnológica y la digitalización, y la sostenibilidad económica y medioambiental. La cita empresarial, que en esta edición celebra su 50 aniversario, acoge a unos 10.000 expositores de 187 países y espera atraer a unos 100.000 visitantes, entre profesionales especializados y público general.