"Aquí viven cerca de 7.000 personas en plena incertidumbre, que necesitan soluciones y que no pueden seguir esperando. Viven ahí, pagan ahí, y es vergonzoso que pagando no sean dueños de su tierra ni tengan acceso a los servicios como corresponde”, opinó.
El vecino Sergio Gutiérrez presentó a los nacionalistas una nota con los detalles de este proceso. “Aquí viven familias, más allá de los colores políticos, que viven la coacción de la empresa y la amenaza permanente de desalojo", sostuvo.
"No respetan los convenios ni lo que hemos firmado, nos quieren imponer sobrecuotas enormes e impagables por parte de las empresas y la Intendencia y nos empujan para que nos vayamos, seguramente porque les interesa para otro tipo de negocios. No solamente hablo por mí, sino por cientos de vecinos y por todos los que están aquí ahora”, agregó.