Los manifestantes aseguraron que no participaban de la marcha porque fuera algo que les guste, sino “por el derecho a vivir en el pleno goce de libertad y nuestra seguridad”.
“Estamos aquí como pueblo, como ciudadanos, (estamos) abiertos al dialogo, al llamado de la reconciliación entre hermanos”, apuntaron.
“No queremos llorar más muertes, no podemos soportar más violaciones. Podemos ser dóciles pero no serviles. Podemos ser pacíficos pero no cobardes. No estamos conspirando, estamos despertando. No podemos soportar un ultraje más. Fueron 30 asesinatos en 29 días en el mes de noviembre”, reclamaron los vecinos.
Al finalizar la proclama, los manifestantes sostuvieron que son “padres, madres e hijos” y que “hoy y siempre” elevarán su “voz por todos los niños”.