Al ser esta etapa atípica por no poder largar la flota toda junta, el análisis de la regata se torna más complejo que los números que surgen de las planillas. Lo cierto es que el Punta del Este, con dos días de atraso, ya ha logrado adelantar a otros veleros y si bien no todo es velocidad sino también navegación acertada, el capitán sigue una táctica fina que le ha permitido descontar millas día a día y que le da chances de ganar la quinta etapa.
El Yatch Club Punta del Este se declara orgulloso de tener a su gallardete peleando una regata alrededor del mundo ya que desde la primera edición de la Whitbread ningún barco latinoamericano ha ganado una competencia de estas características.
Aún resta más de media vuelta al mundo de esta edición de la Clipper y tanto el capitán español del Punta del Este, como sus tripulantes, tienen expectativa de que la historia vuelva a repetirse.