El cantautor uruguayo creó el proyecto a partir del diagnóstico de su hijo Antonio y hoy lleva canciones y charlas a familias de todo el país.
En el jueves 2 de abril, Día Mundial de la Concientización sobre el Autismo, el cantautor, guitarrista y productor uruguayo Fabián Marquisio dialogó con la Página Central de FM GENTE sobre la crianza de su hijo Antonio, diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) a los dos años, y el proyecto Villazul que surgió de esa experiencia.
Marquisio contó que una psiquiatra le explicó que el TEA es variable, y que el desarrollo del niño depende en gran medida del estímulo que reciba. “Un diagnóstico no es un pronóstico”, resumió.
Como músico, comenzó a incorporar canciones a las actividades cotidianas de Antonio, como ir al baño, vestirse, cepillarse los dientes y notó que la música mejoraba notablemente su comprensión. “Si yo se la cantaba, en vez de que se la dijera, él entendía mejor todos los conceptos”, explicó.
A partir de eso surgió el proyecto Villazul: "Son canciones con actividades que ayudan mucho a la casa, en el hogar, no solo a familias que tienen personas con TEA, sino también con otras discapacidades o primera infancia en general”.
Lo que empezó como grabaciones caseras subidas a internet se transformó en un disco con decenas de artistas, recomendado por la ANEP para educación inicial, llevado a escuelas, CAIFs y festivales de todo el país. El primer disco obtuvo disco de doble platino. “Nunca pensé que iba a llegar a lo que llegó”, admitió Marquisio, quien además realiza charlas para padres y educadores al finalizar cada concierto. El proyecto también llegó a Argentina, Bolivia, Paraguay, Australia y Nueva Zelanda.
Sobre las señales de alerta tempranas, el músico mencionó la ausencia de palabras en los primeros años de vida, la forma de jugar distinta a la de los chicos de su edad, los movimientos repetitivos como el aleteo y la dificultad para mantener la mirada. “El autismo es una discapacidad invisible. Una persona con autismo no se diferencia exteriormente de ninguna otra. Muchas veces vemos actitudes que nos suenan raras y parece que es un mal educado, cuando no lo es”, reflexionó.