Dentro de esa línea de trabajo se incluye la posibilidad de que producciones del ballet nacional uruguayo accedan a formar parte del calendario del centro y por ende, presentarse en una de las salas que componen el complejo.
Ehrlich destacó el carácter fundamental de contar en la delegación oficial que visitó Washington con la presencia de Bocca y Rïccetto porque, a su entender, la trayectoria y el prestigio de ambos artistas hacen posible abrir este tipo de perspectivas y oportunidades a las artes escénicas uruguayas.
"Uruguay se está transformando en un país de danza; el ballet nacional hace años que viene haciendo un trabajo importante pero la presencia de Bocca ha sido fundamental", dijo Ehrlich.
El presidente Mujica, agregó el ministro, había tenido especial interés en contar con la dupla en esta gira porque "quería demostrar que Uruguay es un país de cultura".
Además de los contactos con el Kennedy Center, Bocca y Riccetto mantuvieron otras entrevistas buscando apoyos financieros y abrir caminos de intercambios para docentes, bailarines y distintos integrantes de los cuerpos de ballet del Sodre.
El Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas se encuentra en Washington DC y abrió sus puertas en 1971 como un memorial a John F. Kennedy. Sin embargo, la idea viene de 1958, cuando el presidente Dwight D. Eisenhower firmó la ley del Acta por el Centro Cultural Nacional, la primera vez en la historia que el gobierno de los Estados Unidos apoyaba y contribuía la financiación de una estructura dedicada a las artes escénicas. Pero fue en 1961 que el presidente Kennedy pidió a Roger L. Stevens ayuda para desarrollar el Centro Cultural Nacional que hoy en día se conoce como el Kennedy Center.
Fue diseñado por el arquitecto Edward Durrell Stone y el centro se encuentra sobre el río Potomac, al lado del hotel Watergate.
El Centro Kennedy representa una sociedad de carácter tanto público privada, ya que es a la vez el memorial de la nación al presidente Kennedy y es un centro para la representación de las artes con iniciativas educativas y de gran alcance. Estas iniciativas se pagan en su mayoría con la venta de tiques y con donaciones de particulares, empresas y fundaciones privadas.