Bizais explicó que la situación de las serpientes ha cambiado debido a la modificación de su entorno. “Aunque las serpientes están perdiendo sus hábitats naturales y sus depredadores, sus presas se encuentran en una amplia disponibilidad. Esto contribuye a que las serpientes se acerquen cada vez más a áreas habitadas”, detalló.
Piriápolis es conocida por ser un área donde es relativamente común encontrar yararás, aunque el tamaño de la serpiente rescatada es inusual.
“Se encuentran en lugares que son muy poco habitados, por ejemplo, algunos balnearios. Hemos rescatado este tipo de serpientes de lugares tan inusuales como roperos”, agregó Bizais.
En cuanto a la relación de las serpientes con los humanos, Bizais indicó que “no son comunes las mordeduras a personas, pero sí pueden atacar a animales domésticos. El verdadero depredador de estas serpientes es el ser humano, que continúa alterando su hábitat”.
En caso de una mordedura, se debe permanecer quieto y mantener el miembro mordido en posición de descanso. Además, es importante llamar al CIAT al 1722 para recibir las primeras indicaciones y luego dirigirse al hospital más cercano. El CIAT podrá sugerir un hospital según la zona.
La organización sigue comprometida con la protección y rescate de reptiles, mientras aboga por una mayor conciencia sobre el impacto de las actividades humanas en los hábitats naturales de estas especies.