Mientras estaba de vacaciones en Florianópolis, Andrés Rapetti, director de Cultura de Maldonado, encontró una serpiente dentro del hotel donde se alojaba.
Se trataba de una Bothrops jararaca, una especie venenosa. Ante esto, decidió actuar con precaución: la retiró del lugar donde había personas y la llevó a una zona más segura, sin presencia de gente.
El objetivo fue evitar que alguien resultara herido, pero también no dañar al animal, respetando su lugar en la naturaleza.
Desde la organización se destacó el cuidado de la fauna.