Dijo que su compañero no le decía y entonces él le pidió que lo hiciera, para evitar que les disparara. “Le dijo, agarró la plata y salió corriendo”, subrayó.
“Una vecina nos dijo que había otro a la vuelta, esperándolo, y se fueron”, narró.
“No hubo violencia, pero siempre nos estuvo apuntado... Te dabas cuenta que el tipo no lo estaba haciendo por primera vez, porque no estaba ni nervioso ni nada… La vecina dice que nos estaban esperando, porque hacía rato que estaban parados allí”, agregó el repartidor.
Según información primaria, los ladrones se llevaron unos 180.000 pesos en efectivo y cheques.