Según la versión de los hechos, el delincuente se trabó en lucha con el efectivo y le quitó el arma de reglamento y con el mismo le disparó.
Se trató del primer efectivo muerto en Maldonado en 35 años, lo que provocó muestras de enorme dolor en aquel entonces en todo el departamento. Silveira era padre de seis hijos.
El delincuente que le disparó, había sido procesado con prisión por los delitos de lesiones personales agravadas y violación de domicilio, ambos en reiteración real.
Por el crimen marchó a la cárcel pero ahora estaba con salidas transitorias y se vino a San Carlos donde quedó grabado al robar el referido comercio.
El Instituto de Rehabilitación debía traerlo desde la capital para declarar este miércoles, pero, debido a no contar con una unidad para trasladarlo, la audiencia ante la justicia quedó para la semana que viene.