Según los informes del ministerio, la persistencia y variabilidad de la situación climática imperante afectó a extensas zonas del país. En consecuencia, el déficit hídrico puede causar perjuicios graves a los productores agropecuarios, como la pérdida de ganado y propagación de enfermedades, lo que motivó la decisión gubernamental.
Fuente y foto: Presidencia de la República.