Los nosocomios médicos tienen obligación por ley de denunciar a la policía cada vez que llega una persona herida.
Se dispuso que una dotación policial fuera hasta el hospital. Al llegar los efectivos hablaron con el herido.
Les contó que hacía dos o tres días estaba sentado en la costanera, a la altura de la Calle 15. Dijo que de pronto apareció un desconocido que le pidió dinero. Le respondió que no le iba a dar, y se volvió para continuar en su propio ámbito interior.
Afirmó que en ese momento sintió un disparo de arma de fuego a su espalda. Retornado de la sorpresa de la detonación, dijo que tenía un dedo de su mano izquierda ensangrentado.
Personal médico indicó que debió ser intervenido quirúrgicamente para extraerle una bala de calibre 32 de su mano izquierda, pero que la herida no representa riesgo para el paciente.
El juez de Penal 2º turno fue informado del incidente. Ordenó que se avanzara en la dilucidación del caso. La policía prometió ampliar en breve la información del caso.