A su juicio, esa presentación fue “una puesta en escena” para justificar el cambio a la ordenanza de la construcción que fue aprobado, luego, en junio de 2013. Recordó que el tratamiento del tema llevó apenas once días en la Junta Departamental, con sólo dos sesiones de la Comisión de Obras en las que no se ofrecieron las explicaciones suficientes.
Caseretto remarcó que, durante el debate en el plenario, tanto él como el edil Rodrigo Blás dejaron en claro que la iniciativa gubernamental terminaría siendo “un proyecto de especulación financiera”. Incluso recordó que ediles oficialistas como Roberto Airaldi y Hebert Núñez manifestaron, en su momento, su descontento con el tratamiento del tema.
A la luz del desenlace del caso, con la reciente anulación de la autorización a Bandeluz para desarrollar el emprendimiento, Casaretto entiende que la intendencia debe explicar qué pasó y, además, debe suspenderse la vigencia del decreto. “No se está cumpliendo con el fin que muchos buscamos, que era generar las condiciones para que la inversión se radicara”, concluyó.