La ministra Cristina Lustemberg explicó que la intención del ministerio es avanzar en políticas que incluyan regulación, prevención y educación. “Es una política que tiene que ver con advertir a la ciudadanía de los riesgos”, expresó.
Entre las acciones previstas se encuentran campañas de sensibilización, que buscarán generar conciencia sobre los efectos que puede tener el consumo frecuente de estas bebidas. Según Lustemberg, el enfoque será similar al que se aplicó en las políticas de control del tabaco.
En paralelo al análisis del MSP, ya existe una propuesta legislativa en el Parlamento. En junio de 2024, la diputada María Fajardo, del Partido Nacional, presentó un proyecto de ley que apunta a restringir la venta de bebidas energizantes a menores de edad.
En el documento, la legisladora argumentó que se asocia a estas bebidas un valor “energético” que, según indicó, no se condice con su verdadero efecto. También mencionó el vínculo entre energizantes y consumo de alcohol, así como su posible papel en el desarrollo de adicciones.