Santos manifestó que la “pierna” hasta Punta del Este fue “bastante complicada, por los vientos, intensidad y dirección. Pero tenemos un barco muy rápido. Hemos tenido un pequeño problema estratégico al cruzar las islas Cabo Verde. La flota las cruzó y nosotros lo hicimos por alrededor… Son cosas que pasan. Pero es una regata muy larga y esperamos dejar a Punta del Este lo más alto posible”.
Indicó que, para que el barco llegara primero a Portimao, en Portugal, se elaboró una estrategia en Londres. “Y nadie la siguió. Los vientos son más fuertes cerca de la costa. Y los aprovechamos. Y usamos la ‘garra charrúa’, como se dice aquí, para estar al tope”.
Por otra parte, definió a su equipo como “el más contento y feliz de la flota. Hemos trabajado mucho en la preparación. Y una vez que están contentos, en un barco, lo demás va saliendo, se va a aprendiendo. Somos un barco muy feliz”, insistió.
También manifestó la alegría de contar, ahora, con dos mujeres uruguayas, tras la participación de dos hombres en la primera “pierna”. Dijo que “son muy buenas en el timón”, al referirse la incorreción de Sofía Strasser y Alejandra Alvira.
El español resaltó la emoción que se vivió en el arribo a Punta del Este y la cantudad de gente, incluso con muchos niños, que se acercò al Puerto. “Creo que la Clipper Race va a dejar un legado más importante de lo que se piensa. Que no se pierda eso y que Punta del Este y Maldonado sean un referente del mundo de la vela… Se me saltaron las lágrimas al llegar aquí. Fue algo increíble. En esos niños, me veía yo de pequeño, esperando a mis regatistas favoritos”