El Tribunal revocó la sentencia definitiva impugnada, condenando a la Intendencia a pagar a la actora la suma de $ 25.000 por concepto de daño emergente con reajustes e intereses desde el evento dañoso y el equivalente a U$S 5.000 en moneda nacional, calculados al momento del dictado de esta sentencia, con más reajustes a partir de la misma e intereses legales desde el hecho dañoso.
La funcionaria radicó una demanda por daños y perjuicios por el accidente sufrido en ejercicio de la función pública ocurrido el 8 de febrero de 2013.
La trabajadora se encontraba en su lugar de funciones de la Casa de la Cultura de San Carlos cumpliendo tareas cuando al desplazarse, pisó una tabla debajo de su pie izquierdo.
La mujer cayó al suelo con su cuerpo inclinado hacia la izquierda de tal forma que fue necesaria la asistencia de terceras personas para poder sacarla del hoyo.
Como consecuencia del accidente sufrió heridas de ensanchamiento del tendón, dolores de espalda, acuñamiento de vértebras y signos degenerativos a nivel lumbar.