Dijo que mientras circulaba por Avenida del Mar su moto sufrió un desperfecto mecánico que le obligó a detenerse al llegar a Boulevard Artigas. Afirmó que en ese lugar lo abordaron dos desconocidos que, al igual que él, iban a bordo de una moto Winner. Sin embargo, cuando los efectivos preguntaron por los datos de ambos birrodados para asentarlos en la denuncia, el joven dijo no recordarlos.
Prosiguió el relato asegurando que bajo amenazas le despojaron de su moto y de la billetera en la que iban sus documentos personales, 2.700 pesos y otros 6.750 pesos que eran el producto de los repartos de pizza.
Los investigadores comenzaron su trabajo a partir de estos datos pero pronto la historia asentada en la denuncia comenzó a perder consistencia. Las contradicciones y testimonios recogidos pusieron a los investigadores a indagar al denunciante. En esa instancia se desmoronó la historia inicial y surgió que la moto supuestamente robada seguía en su poder y toda la situación denunciada era ficticia.
Se notificó a la sede penal 2º turno y la juez subrogante ordenó que el joven permaneciera detenido y que este jueves sea trasladado a su despacho para la instancia judicial.