Se trata de una actualización del documento de identidad que suma nuevas medidas de seguridad para hacerlo más difícil de falsificar y más fácil de verificar, manteniendo la validez de las cédulas actuales.
El nuevo documento de identidad presentado por la Dirección Nacional de Identificación Civil incorpora una serie de medidas de seguridad diseñadas para dificultar su falsificación y mejorar la verificación de datos. Entre las principales novedades se destaca la incorporación de una ventana transparente en la tarjeta, que impide la reproducción mediante impresiones comunes o materiales plásticos similares.
También se agregó un kinegrama en la fotografía principal, que consiste en una imagen con efectos visuales grabados que cambian según el ángulo de observación. Este elemento hace que la foto no pueda ser reemplazada o falsificada sin alterar el propio documento.
Otro de los cambios es la personalización táctil, donde los datos personales y la huella digital se imprimen en relieve, lo que permite sentir la textura al tacto y suma una capa adicional de verificación física.
El documento incluye además una imagen múltiple láser (MLI), que muestra diferentes datos, como la foto y el año de nacimiento, dependiendo del ángulo desde el que se observe, utilizando tecnología láser de precisión.
En el reverso se incorpora una foto secundaria más pequeña de la imagen principal, lo que permite una doble verificación visual de la identidad del titular.
Asimismo, el documento se imprime en policarbonato con relieve, un material resistente que ya incluye en su estructura elementos como líneas onduladas y el escudo nacional, integrados desde fábrica para evitar alteraciones posteriores.
Se suma también la tinta ópticamente variable (OVI), utilizada en símbolos específicos que cambian de color según la luz y el ángulo de visión. Esta característica permite distinguir versiones del documento según su tipo, como las cédulas para mayores de edad o para menores.
El número de serie del documento pasa a tener un formato de ocho caracteres, compuesto por dos letras seguidas de seis números, lo que estandariza su identificación y facilita su control.
Este nuevo diseño no obliga a renovar los documentos vigentes, ya que estos continúan siendo válidos. El nuevo formato se aplicará en los nuevos trámites de emisión, renovación o reposición por extravío.