Asimismo, el 30% de las irregularidades detectadas corresponden a subdeclaraciones, el 27% a ocultación de personal, el 24% a la presencia de trabajadores no afiliados a la seguridad social, el 14% a moras impagas y el restante 7% a otras anomalías. De acuerdo a lo estimado por el BPS, las deudas generadas por las empresas inspeccionadas durante la temporada ascienden a $ 30 millones (algo más de US$ 1 millón).
En el correr de 2017, el organismo tiene previsto concretar cerca de 10.000 actuaciones de control en todo el país. También avanzará en la utilización de la inteligencia fiscal mediante el sistema de Solución Integral de Selección de Casos a Fiscalizar (Sisca) que analiza la probabilidad de irregularidades utilizando más de 600 variables de diverso tipo.
Mediante los controles realizados durante todo el año pasado, el BPS logró recaudar unos $ 500 millones por el cobro de multas y la regularización de 28.000 trabajadores (unos 13.000 estaban "en negro" y otros 15.000 tenían sueldos subdeclarados por montos inferiores a los que percibían). El organismo detectó irregularidades en el 60% del total de 10.000 actuaciones inspectivas hechas durante 2016.