Confesó que el mayor le practicó sexo oral y que en determinado momento la situación se “salió de control”, por lo cual se defendió a puñaladas. Le asestó cinco: dos en el tórax, dos en el abdomen y una en la mano. Ninguna letal.
El lesionado se recupera al tiempo que el agresor aguarda su traslado ante la jueza penal.