Dentro del oficialismo, dos ediles hicieron su mea culpa. Daniel Fernández señaló materias pendientes del primer gobierno de Óscar de los Santos y suyas, como edil. A su juicio, no se logró totalmente el cambio social que la izquierda se proponía.
El oficialista Rodríguez Lima, en cambio, aprovechó sus minutos para reprochar a los correligionarios que fueron electos en 2005 pero renunciaron a su banca y que, siendo reelectos ahora, las asumirán. “No tienen vergüenza”, dijo.
También desde filas de la izquierda, Víctor Hugo Castro pidió un mayor reconocimiento de la tarea de los ediles e insistió en que éstos no deberían ser honorarios. Reconoció, asimismo, la actuación de los ediles nacionalistas Jorge Céspedes y Guillermo Moroy y del frenteamplista Hebert Núñez.
Ruben Toledo, casi “el homenajeado” de la noche, agradeció por todo lo que aprendió en estos diez años de actuación y pidió disculpas por si alguna vez se extralimitó. Particularmente, le habló al actual presidente de la Junta, Fernando Bolumburu: “Si alguna vez lo molesté, le pido disculpas”.
Bolumburu lo disculpó y atribuyó los enfrentamientos al “quehacer cotidiano de la Junta”. Luego hizo un resumen como presidente del legislativo.
Más tarde Marilyn Moreira, coordinadora de la bancada frenteamplista, le entregó a Toledo una miniatura de la fachada de la Junta Departamental, a modo de reconocimiento por su década de aplicada gestión.
Al evaluar su gestión, el nacionalista Rodrigo Blás habló con dureza. Blás, que seguirá ocupando su banca en representación del Herrerismo, sostuvo que esta legislatura estuvo marcada por “la soberbia del que gana y la búsqueda de revancha del que pierde” y que ese es “un error que se repitió” y que entorpeció el funcionamiento del plenario.
El blanco Darwin Correa definió esta última sesión como “una noche de paz” y reconoció el trabajo de los ediles Toledo y Palomino, este último representante nacionalista desde la vuelta de la democracia.
Luego, el plenario votó las modificaciones a las zonas suburbanas que forman parte de la Categorización de Suelos votada en la sesión anterior. Y también votaron ajustes a errores de la normativa de la construcción (TONE).