El director general de Tránsito y Transporte de la Intendencia de Maldonado, Juan Pígola, fue categórico al referirse al proyecto y aseguró que el estacionamiento tarifado es un hecho.
La administración departamental ya cuenta con propuestas de empresas interesadas y, entre las alternativas que están siendo estudiadas, aparece una solución de T2P, empresa vinculada a Antel y asociada con un privado. Se tendrá dos horas gratis.
De acuerdo con lo informado, al implicar la creación de un ingreso público, la propuesta deberá ser remitida a la Junta Departamental de Maldonado para su correspondiente consideración.
¿DONDE SE APLICARÁ?
Uno de los aspectos que comienza a definirse es la delimitación territorial del nuevo sistema. Entre las zonas inicialmente consideradas aparecen sectores comprendidos por Lavalleja, Joaquín de Viana, Santa Teresa, Roosevelt, Acuña de Figueroa y 3 de Febrero.
El proyecto incluye tanto a Maldonado como a Punta del Este, aunque todavía deberán establecerse definitivamente las áreas alcanzadas y las características concretas que tendrá el sistema en cada lugar.
La implementación supondrá un cambio significativo para quienes diariamente concurren en automóvil a las zonas de mayor concentración comercial, administrativa y de servicios.
TARIFA PROGRESIVA: CUANTO MÁS TIEMPO, MÁS CARO
Uno de los elementos novedosos del proyecto es la posibilidad de establecer una tarifa progresiva, con el propósito de favorecer la rotación de los vehículos.
Pígola manejó como ejemplo un esquema en el que la primera hora podría costar $30 y la segunda $90. Las cifras fueron planteadas como ejemplo del modelo que se analiza y no como valores definitivos.
El concepto es que el costo aumente a medida que se prolonga la permanencia del automóvil en el mismo lugar. De esa forma, se buscaría que los espacios disponibles sean utilizados por una mayor cantidad de conductores durante el día.
La finalidad del sistema, según lo explicado, no sería exclusivamente recaudatoria, ante el planteo de algunos ediles en comisión.
El objetivo central, dijo Pígola, pasa por desestimular la permanencia de automóviles durante 12 o 14 horas en lugares de estacionamiento ubicados en las zonas céntricas, una situación que reduce considerablemente la disponibilidad para otros usuarios. La aplicación de una tarifa progresiva pretende modificar precisamente ese comportamiento.
Una persona que necesita realizar un trámite, efectuar una compra o permanecer durante un período relativamente breve podría acceder a una primera hora de menor costo. En cambio, dejar el automóvil durante varias horas tendría un precio considerablemente mayor.
La Intendencia busca de esa manera generar mayor circulación y disponibilidad de lugares sin necesariamente reducir la cantidad de espacios existentes.
El estacionamiento tarifado se convierte así en una herramienta de ordenamiento del tránsito y no únicamente en una nueva fuente de ingresos para el gobierno departamental.
ESTACIONAR EN LA DOS MANOS
Paralelamente, la Dirección de Tránsito estudia otros cambios en la utilización de las calles. Entre las posibilidades consideradas aparece habilitar el estacionamiento sobre ambas manos en determinadas vías.
El razonamiento manejado por Pígola es que una reducción del espacio disponible para circular puede contribuir a disminuir la velocidad de los vehículos. De concretarse, la medida deberá analizarse calle por calle, teniendo en cuenta las características de circulación y estacionamiento de cada zona.