La pediatra espera recibir, esta mañana, los resultados de un examen que permitirá pasar la niña a una sala común en las próximas horas, ya que “está lúcida y se alimenta por sus propios medios”.
Lorente aseguró que la niña de dos años “responde adecuadamente” a los estímulos y se comporta como antes de ese incidente, según las referencias dadas por su propia madre.
“Es una niña que está irritable, llora frecuentemente, pero eso puede estar asociado a que se encuentra en un ambiente extraño. No es su casa, no está con su familia porque la mamá entra de a ratos, hay otros pacientes, y ha recibido mucha medicación que debimos suministrarle para poder conectarla al respirador”, enfatizó la doctora.
Se espera que el efecto de esas drogas se vaya perdiendo en los próximos días, para “valorar bien la respuesta de su organismo”. Lorente informó que, en un ambiente más apegado y tranquilo, se la seguirá valorando.
"La evolución en los niños no es como en un adulto. Las recuperaciones neurológicas llevan tiempo y en los niños más, todavía, porque es un cerebro inmaduro", explicó la doctora y agregó que, por el momento, no se detectaron "secuelas importantes" en la niña. "Si tiene (secuelas) son cosas finas que iremos viendo en el tiempo. Tenemos que esperar, no hay otra", puntualizó.