Los productos eran promocionados a través de redes sociales y después distribuidos a comercios de distintos puntos del país mediante bodegas de ómnibus y camiones.
Los medicamentos no tenían la autorización correspondiente del Ministerio de Salud Pública (MSP). Además, algunos eran de uso controlado y requerían condiciones especiales de conservación, incluida cadena de frío.
Una mujer de 26 años recibió una pena de 24 meses de prisión por contrabando y venta de sustancias por una persona no habilitada. Cumplirá la pena bajo un régimen de libertad a prueba.
Un hombre de 30 años fue condenado a 12 meses de prisión por la venta de sustancias por una persona no habilitada. También cumplirá la pena en libertad a prueba.
El tercer condenado, un hombre de 33 años, recibió una pena de 18 meses de prisión por el mismo tipo de delito y cumplirá la pena bajo libertad a prueba.
La investigación presume que los medicamentos ingresaban al país desde Paraguay.