El rodaje incluyó una recreación de época en la rambla, donde circularon vehículos antiguos y participaron actores vestidos con indumentaria de Medio Oriente.
Según explicó Céspedes, las escenas representaban una ciudad siria, en referencia a los orígenes familiares de Carlos Menem.
La producción reunió a unas 150 personas, entre actores, técnicos y extras.
El jerarca destacó que esta actividad genera ingresos para distintos sectores, principalmente la gastronomía, los servicios y el alquiler de equipamiento.
Entre los espacios utilizados también estuvo la explanada del Argentino Hotel, mientras que las tareas de filmación requirieron interrumpir la circulación en aproximadamente 400 metros de la rambla.
Céspedes señaló que la elección de Piriápolis contribuye a posicionar al balneario como destino para producciones internacionales.
Además, destacó las condiciones económicas y tributarias que ofrece Uruguay para el desarrollo de la industria audiovisual.
El director recordó que la ciudad ya había sido utilizada para grabar escenas de una producción sobre João Havelange, expresidente de la FIFA, y consideró que este tipo de proyectos representa una oportunidad para continuar impulsando la actividad audiovisual.
Foto: Intendencia de Maldonado