Los funcionarios a cargo le solicitaron que se retirara en varias oportunidades, tras consultarle si necesitaba algo, pero hizo caso omiso, profirió insultos y amenazó con romper la puerta de la comisaría por lo que fue derivado al patio interno y se dio cuenta al fiscal de turno.
Sometido ante la justicia competente, fue condenado a la pena de cuatro meses de prisión.