El Ministerio de Ambiente puso de manifiesto un proyecto de gran magnitud que el empresario argentino Gianfranco Macri, hermano mayor del expresidente Mauricio Macri, pretende desarrollar sobre la Ruta 104.
La iniciativa contempla un fraccionamiento de ochocientos lotes junto a un campo de golf nativo de 27 hoyos, en un predio rural de 300 hectáreas identificado como el padrón Nº 42.442, según informó el periodista de FM GENTE Marcelo Gallardo en su cuenta de X.
Gianfranco Macri figura como comprador de un campo en Maldonado por 21 millones de dólares, con una extensión de entre 300 y 400 hectáreas. La compraventa involucró cinco padrones rurales con índices de productividad superiores al promedio de la zona y respondería a planes de fraccionamiento para fincas residenciales, un perfil de inversión que la familia Macri desarrolla desde los años ochenta. La vendedora fue Corina Kobylanski, viuda del empresario y coleccionista polaco Juan Kobylanski, fallecido en 2019, quien había adquirido numerosos campos en la zona de Manantiales. La operación ingresó a los registros del Instituto Nacional de Colonización a comienzos de enero de 2025, trámite habitual en este tipo de compraventas rurales.
Ahora, el estudio de impacto ambiental presentado ante el Ministerio de Ambiente, denominado "Manantiales Golf", confirma la existencia del componente deportivo de ese desarrollo. El documento describe un predio históricamente destinado a la actividad ganadera, con una inversión estimada de 900.000 dólares solo para las obras del sector de golf, sin contar el valor del terreno ni los costos del fraccionamiento inmobiliario, que no se detalla en ese expediente ambiental.
El complejo ocupará unas 84 hectáreas dentro del padrón de 300, con tres canchas de nueve hoyos par 36 —27 hoyos en total—, moldeadas exclusivamente con material excavado dentro del propio predio, lo que según el estudio minimiza el movimiento de tierras hacia el exterior. El diseño se presenta bajo un "enfoque regenerativo del paisaje", con incorporación de flora autóctona, corredores biológicos y diez lagos artificiales que, además de su función paisajística, servirán como reserva de agua para el riego de las áreas de juego, cubriendo unas 55 de las 84 hectáreas destinadas al golf.
El Club House, previsto en unos 1.500 metros cuadrados, contará con restaurante, bar, vestuarios, salones, guardería de palos y estacionamiento con renta de carritos eléctricos. Se sumará un área deportiva de 450 metros cuadrados con canchas de césped natural, un playón multipropósito y una cancha de tenis, además de un edificio de mantenimiento de 800 metros cuadrados con taller mecánico y garaje de equipos.
El plazo de ejecución de las obras se estima en doce meses, y el emprendimiento —según sus promotores— generará empleo tanto en la instalación como en la operación permanente, con unos 30 puestos directos previstos para el mantenimiento del parque y los servicios, cifra que podría crecer en función de eventos y campeonatos internacionales, dada la capacidad del predio para albergar competencias de 27 hoyos.
El estudio ambiental, elaborado por Estudio MMA de Punta del Este, clasifica los impactos negativos del proyecto como "poco significativos" en materia de paisaje, suelo, fauna y agua superficial durante la etapa de instalación, mientras que en la fase de operación proyecta impactos positivos "significativos" sobre la biodiversidad y la vegetación, atribuidos a la reforestación con especies nativas y la creación de corredores biológicos.
El predio se encuentra actualmente sin infraestructura previa, con uso ganadero y agrícola, y limita al sur con el balneario Buenos Aires y El Chorro, con acceso directo a la Ruta 104 hacia el oeste. La zona, calificada por el estudio como "altamente antropizada", forma parte de una franja del departamento de Maldonado que en los últimos años ha experimentado un fuerte crecimiento del mercado inmobiliario de alto valor, con la proliferación de chacras marítimas y barrios privados vinculados al segmento internacional de alto poder adquisitivo.