Durante su intervención en Cámara, señaló que unas 20 organizaciones leyeron una proclama que, a su entender, estaba fuera de la temática de la convocatoria y contenía un mensaje “típico de una posición antisemita”, presentado bajo argumentos antisionistas.
Según su relato, el pronunciamiento apuntó directamente contra Israel y, cuando el director de la Inddhh intentó posteriormente hacer uso de la palabra, buena parte de los asistentes se levantó y abandonó la sala.
El legislador consideró que no se trató de una reacción espontánea, sino de “una acción concertada, claramente organizada”, y sostuvo que quienes abandonaron el lugar habían decidido previamente no escuchar la respuesta de Israel. “Era un acto de intolerancia. No importaba qué iba a decir, sino que lo que importaba es que no merecía ser escuchado porque el señor es judío y se llama Marcos Israel”, afirmó durante su exposición.
El diputado destacó particularmente que el episodio se produjera durante una actividad vinculada a la Institución Nacional de Derechos Humanos y en el ámbito de la Universidad de la República.
Recordó además que la Inddhh es una institución vinculada al Parlamento y sostuvo que entre sus cometidos está precisamente la defensa de los derechos humanos y el combate contra las expresiones de discriminación y odio.
En su intervención aseguró que lo ocurrido en Maldonado no debe analizarse como un hecho aislado y mencionó otros episodios que, según su interpretación, muestran un crecimiento de manifestaciones antisemitas en Uruguay.
“¿Qué nos está pasando en este país? ¿Qué está pasando con nuestra convivencia?”, preguntó.
El legislador apeló finalmente a la tradición uruguaya de recibir y proteger a personas perseguidas por sus ideas, origen o religión, y reclamó que este tipo de situaciones no sean normalizadas.
“Yo quiero expresar esto en el seno del Parlamento, señor presidente, porque estas cosas no pueden pasar”, concluyó.