Pero ante los hechos ocurridos frente a los lugares que quisieron saquearon las autoridades determinaron una guardia especial hasta la finalización del partido que jugaron en el Campus Nacional y River Plate argentino.
Asimismo se dispuso que todos los ómnibus que transportaron hinchas para el mencionado partido se ordenaran en la explanada de la junta departamental y allí debieron esperar a sus pasajeros. Seguidamente fueron escoltados por unidades policiales hasta alejarse de Maldonado. Fue intención de las autoridades que los hinchas una vez finalizado el partido se retiraran de Maldonado y que no quedaran en la zona.
El operativo previsto en torno al campus municipal culminó a las 23 horas y según informó la UNICOM (Unidad de Comunicaciones del Ministerio del Interior) no hubo detenidos. Asimismo indicó que 12 aficionados no pudieron ingresar al estadio Domingo Burgueño Miguel debido al estado alcohólico que presentaron.