Del destacamento se enviaron efectivos al lugar para verificar la denuncia y al llegar encontraron la camioneta estacionada y en su interior un hombre que más tarde fue identificado como G.S.G., de 52 años de edad, sin antecedentes penales.
G.S.G. estaba en avanzado estado de ebriedad, según la información policial y cuando los policías intentaron llevarlo en averiguaciones, la emprendió a golpes contra ellos.
Al momento que fue reducido, G.S.G. cambió de estrategia: intentó sobornar a quienes le habían detenido. Les propuso entregarles 10 litros de bebida alcohólica que tenía en la camioneta, a cambio de que le permitieran retirarse del lugar haciendo de cuenta que allí no había pasado nada.
G.S.G. fue trasladado a la comisaría, donde fue identificado, y se informó a la sede de Penal 4º turno de lo ocurrido.
Puesto a disposición de la juez en lo Penal, G.S.G. terminó procesado acusado de haber incurrido en un delito de atentado agravado. Su condición de primario evitó que la juez le enviara a cumplir con la prisión preventiva, y recuperó su libertad sin medida alternativa.