Allí trabajarán 5 mujeres privadas de libertad que elaborarán almuerzo y cena para 54 mujeres más, todas alojadas en ese sector.
Con la inauguración de la nueva cocina se generan más plazas laborales y se otorga el beneficio de elaborar sus propios alimentos y con su propia mano de obra controlada, supervisada y administrada por el establecimiento.