La víctima radicó la denuncia pero también narró a su padre los hechos y compartió con él el celular del muchacho. El hombre lo llamó para cuestionar su actitud y exigir la devolución de los lentes que su hija debe utilizar luego de una operación a la que fue sometida. La respuesta lo dejó tan o más perplejo que a su hija: el joven admitió los hechos y le explicó que "tenía la vista cansada" luego de varias horas de repartir curriculums.
También prometió volver al puesto y devolver los lentes para que la damnificada pase a levantarlos.
Se desconoce, al momento, si hay derivaciones judiciales del caso.